La segunda creación principal de Dios es el hombre. Formado de arcilla en la cual inspiró nueva vida, Luego perfeccionó su creación en Eva, No de arcilla sinó de carne y hueso de Adán. En Adán, Dios practicó su creación. En Eva la perfeccionó retocando sus defectos. Más corazón, menos arrogancia; menos músculo, más sentido Más amor menos odio; centrada en "nosotros", no en "yo". Los textos sagrados escritos por hombres discrepan, Lo cual sólo recalca una obvia verdad: Dios susurró en los oídos de hombres quienes prueban, Que no hay peor sordos como quienes no quieren oír. Así, culparon a las mujeres por todos los males del hombre, Desde la caída de Adán a todo pecado terrenal, Marginadas, objetivadas y despreciadas, Blancos fáciles para la furia celosa de los hombres. La humanidad masculina es mucho menos que la femenina, En todo lo que cuenta menos la fuerza bruta, La cual sirvió a los tiranos durante seis mil años, Y por desgracia, sirve a los tiranos todavía hoy en día. Descalzas y embarazadas, serviles y pobres, No vistas, no escuchadas, y a menudo no amadas, Su función principal es una incubadora de cría, Para dar placer a los hombres y darles hijos machos. Sin voz, sin voto, sin poder, sin esperanza, Hasta hoy culpadas por muchos por los males del mundo, Víctimas de violación apedreadas por su victimización, Por hombres que no conocen el honor. El milagro de la vida por Dios otorgado, Los machos plantan la semilla y luego se ocupan, En arar otros campos, mientras las hembras nutren la vida, Desde la cuna hasta la tumba. Estoy asombrado de todo lo que soportáis, Y todo lo que lográis a lo largo de la vida. Diamantes tratados como vidrios rotos por imbéciles, Cuyo brillo propio solo existe en sus diminutivas mentes. [Bridge] [Outro – emotional, solemn, whispered, close-mic] Soy hijo de Adán, comparto sus defectos. Y sé muy bien que las mujeres también los tienen, Sin embargo, para mí la esperanza para toda la humanidad, Depende de las hijas de Eva, y no de los hijos de Adán.