
Hoy yo volví a cantar, Algo mas alto que un llanto, Que aun no puedo evitar Pero lo puedo soportar, Envuelto en mi como un manto. La música sabe llamar, A lo que ya se a perdido, Y por no saber amar, O no querer destacar, Se enterró en el olvido. Por profunda la fisura, Siempre se puede surgir, La tiniebla mas oscura, Con una luz blanca y pura, Se puede sobrevivir. Unas notas en cadenas, Empreñan una melodía, Y en cenizas y arenas, Crece esperanza en las venas, Y da luz a la alegría. Mi madre en su tristeza, Lloraba lagrimas de canto, Lo hacia con gran destreza, Y dolorosa belleza, Música su diario llanto. Mi canto es mi poesía, Sin tono, dolorosa, impura, No es un canto de alegría, Pero la tristeza expía, Y la esperanza perdura.

