
¡Oh! ¿Qué hacéis, y adónde vais? ¡Hay que herrar esos ponis! ¡El río corre! ¡Oh! ¡Tra-la-la-lalle, aquí abajo en el valle! ¡Oh! ¿Qué buscáis, y a dónde vais? ¡Los leños humean, las tartas se doran! ¡Oh! ¡Tral-lel-lel-lelle, el valle es alegre! ¡Ja! ¡Ja! ¡Oh! ¿Hacia dónde vais meneando las barbas? No, no, no sabemos qué trae a Bolsón y a Balin y Dwalin abajo hacia el valle en junio. ¡Ja! ¡Ja! ¡Oh! ¿Aquí os quedaréis, o en seguida os iréis? ¡Se extravían los ponis! ¡La luz del día muere! Sería malo irse; mucho mejor quedarse, y escuchar y atender hasta el fin de la noche nuestro canto. ¡Ja! ¡Ja!

