
[Verso I] No somos súbditos ni engranajes, ni soldados de ningún patrón. No venimos a servir reyes ni trajes, ¡nacimos con fuego en el corazón! No firmamos pactos con cadenas, ni juramos lealtad al poder. Nuestra bandera no tiene fronteras… ¡es la vida queriendo florecer! [Coro] ¡Canto libertario! ¡Al alma soberana! Que no se arrodilla ni se vende por mañana. Que rompe los muros del miedo y del deber… ¡y grita con fuerza: “Yo nací para ser”! [Verso II] Nos criaron con himnos falsos, con historias de autoridad. Nos dijeron que el orden es santo, ¡pero es libre la verdadera paz! No hay justicia en la imposición, ni virtud en obedecer. Solo hay alma donde hay decisión de ser libre hasta renacer. [Coro] ¡Canto libertario! ¡Al alma soberana! Que no se arrodilla ni se vende por mañana. Que rompe los muros del miedo y del deber… ¡y grita con fuerza: “Yo nací para ser”! [Puente – en voz suave, como un secreto compartido] No más patrias impuestas, ni dioses con firma oficial. Nuestra patria es la conciencia… y su templo es la verdad. [Cierre – con todo el corazón] ¡Canto libertario! ¡Que despierte la humanidad! No hay poder más grande en la Tierra… que un ser humano… en libertad.

