
[Verso I] No me nombres súbdito ni pieza, no nací para obedecer. No me impongas tu promesa, ni me vendas tu deber. Mi alma no cabe en tu esquema, ni en tus planes de control. Tu sistema no es mi emblema, yo camino con el sol. [Coro] ¡Nadie manda al viento! ¡Nadie encierra al mar! ¡Nadie puede alzarse dueño de lo que vino a volar! No hay decreto ni gobierno que me quite dignidad. ¡Soy humano, soy eterno… y nací para la libertad! [Verso II] Tu justicia es conveniencia, tu moral… legislación. Pero hay una ley más vieja que no acepta condición. Es la ley del ser consciente, del respeto y del amar. No hace falta presidente para aprender a no matar. [Coro] ¡Nadie manda al viento! ¡Nadie encierra al mar! ¡Nadie puede alzarse dueño de lo que vino a volar! No hay decreto ni gobierno que me quite dignidad. ¡Soy humano, soy eterno… y nací para la libertad! [Puente – hablado, casi susurro] No quiero tus cadenas de oro. Ni tu paz que huele a prisión. Prefiero el riesgo de ser libre que la seguridad del amo. [Final – todos juntos] ¡Somos libres por derecho, no por gracia ni perdón! Y el amor será el reflejo de una nueva rebelión.

