
[Intro – Voz baja, contemplativa] Tengo pasaporte… pero no tengo hogar. Soy legal… pero no me siento parte. [Verso 1 – Exilio interior] Me llaman ciudadano… pero no me representan. Me dieron una nación… pero nunca la elegí. Me enseñaron un himno, pero mi alma no canta. Pusieron una bandera… donde yo solo veía cielo. [Coro – Manifiesto de vacío existencial y verdad] Soy un ciudadano sin nación, nacido en tierra prestada, sin raíces en el Estado, sin lealtad obligada. Ciudadano sin nación, con papeles… pero sin pertenencia. Con cédula… pero sin identidad verdadera. [Verso 2 – Desconexión de lo impuesto] No odio la tierra donde nací, pero no acepto su prisión invisible. Amo a la gente, no a sus fronteras. Me pidieron jurar fidelidad, pero no me preguntaron si creía. Y la patria que exigen… no me cabía en el pecho. [Puente – Reflexión suave, nómada] Quizás mi nación… es la conciencia. Quizás mi bandera… es la vibración. Y si me llaman traidor, es porque no entienden que el amor no tiene aduana, ni capital. [Coro final – Con fuerza, pero sin rabia] Ciudadano sin nación, pero con alma viva. No soy de ellos… ni soy contra ellos. Solo soy… del universo.

