Nahia no tiene deseos Finge un camino en su andar Quiere ser feliz y no puede No puede dejar de llorar No ve figuras en las nubes Ni colores de plata en la mar No sueña de día con Luna Ni de noche aprende a volar Lleva en su nombre el deseo Pero nunca aprendió a desear Pasea consigo la muerte sin haber amado jamás Rompe sus nudos por dentro Cuando oye a los niños jugar Sabiendo que no se conoce Ni aprendió a disfrutar Mata al silencio en la calma Atada al templo y al cristal Encadenada a ese monstruo Que le robó su identidad Nahia llora de noche Camuflada una vez más Maquilla con miedos los golpes Sin recordar la libertad Mujer rota de universos Que ya no piensa en pensar Que ha dejado de amarse Por equivocarse a quien amar Y no sabe Nahia que Nahia Con su corazón podía cambiar Gritar al mundo que basta Que Nahia no puede más Y no lo sabía por culpa De quien anuló su voluntad Golpe tras golpe en la noche Caballo sin galopar Nahia ya no está en este mundo Al fin podrá soñar Que hay alguien que le ama sin miedos, sin quererla lastimar Ya se va con su alma Aprendiendo al fin volar Tuvo que perder esta vida Para volver a desear Pero tu en tu templo, por dentro Sabes que Nahia era más Espíritu que susurra Que tu sí puedes cambiar Que aún estás a tiempo De no aguantarlo más... De vivir, de denunciarlo... De ser valiente... y volar