Te recuerdo carmesí como toda la tinta derramada de una taza sobre la moderna mesa de cristal rasgándole la piel al dolor encuentran mis dedos tu matiz café esa intensidad y curvas que permanecen en mi remembranza flotan en el movimiento que emerge del agua recién hervida imaginación delirante tan dulce como la exacta proporción de azúcar y amargo. En el cielo te pierdo como la figura formada por la única nube en la acuarela celeste tintineando la cuchara como nuestros brindis y sonrisas como un furin para los ángeles distraídos te llamo sonrisa y sorbo aun con espinas y pétalos negros te sonrío. Me has dado una nueva forma diluida en mi corazón acaso sabremos si existió alguna razón veo tu sudor caer acompañando a las hojas tras la súbita lluvia terminando un verano te miro en el parpadeo vuelo cuando despierto.


