Señor mío; tú eres paz; eres vida; eres silencio. Eres el Señor de mi alma, Gracias por llevarme a tu calma, la brisa y el silencio de tu corazón. Gracias porque solo tú eres mi verdad y eres mi vida. Te amo, Señor, te quiero, Señor, te doy gracias por mi vida, oro en este día por mis amigos, por mi familia, por mis hermanos, te glorifico, Señor, y te ruego por todos ellos, bendícelos, ayúdalos, llénalos de paz y de todo tu amor.