Traigo polvo en los zapatos De caminos que no nombro Y una foto ya doblada Durmiendo dentro del bolso La ciudad me dio trabajo Pero nunca me dio calma Porque el ruido de sus calles No conoce mi ventana Y aunque el mundo siga andando Como un tren que no se espera Hay recuerdos que se quedan Vigilando las aceras Ay qué larga es la distancia Cuando el alma se da vuelta Uno aprende a sonreír Con la herida medio abierta Ay qué triste va la noche Cuando nadie te recuerda Y qué grande se hace un hombre Cuando llora y no lo cuenta Mi madre sigue poniendo Otro plato sobre la mesa Como si fuera a volver Cualquier domingo de fiesta Y mi padre habla bajito De cosechas y de inviernos Mientras mira hacia la puerta Con los ojos medio lejos Yo les mando cuatro cartas Y una voz por el teléfono Pero hay abrazos antiguos Que no caben en el tiempo Ay qué larga es la distancia Cuando el alma se da vuelta Uno aprende a sonreír Con la herida medio abierta Ay qué triste va la noche Cuando nadie te recuerda Y qué grande se hace un hombre Cuando llora y no lo cuenta Si regreso alguna tarde Sin dinero ni equipaje Quiero encontrar todavía Mi nombre sobre la calle Porque el hombre cambia el sitio Pero no cambia la sangre Y hay raíces invisibles Que jamás pueden cortarse Ay qué larga es la distancia Cuando el corazón se aleja Pero el amor de la tierra Siempre encuentra la manera Ay qué triste y qué bonita Es la vida cuando aprieta Uno nunca deja el pueblo Aunque el cuerpo sí lo haga