Verso 1 Pai salía cada mañana, cuando despertaba el callejón, con los pies tocando la tierra y una tristeza en la expresión. Una vez vistió siempre de blanco, porque así le gustaba andar. Pero el mundo tiene la costumbre de señalar lo que es diferente al pasar. Tantas voces, tantas palabras, algo dentro se le rompió. Y aquel hombre que fue como todos poco a poco se nos perdió. Coro Ay, Pai, ¿qué mirabas al caminar? Con los ojos llenos de historias que nunca quisiste contar. Ay, Pai, solo pedías un cigarrillo, nada más. Y después seguías tu camino con tus pies desnudos por la ciudad. Verso 2 Nunca buscaba una pelea, nunca quería hacer ningún mal. Caminaba desde la mañana y por la tarde volvía al hogar. Allí esperaba su madre, su lugar seguro, su verdad. Aunque el mundo dentro de su mente ya no fuera fácil de ordenar. Tal vez olvidaba muchas cosas, tal vez confundía algún lugar, pero hay nombres que el corazón guarda aunque la mente empiece a naufragar. Coro Ay, Pai, ¿qué mirabas al caminar? Con los ojos llenos de historias que nunca quisiste contar. Ay, Pai, solo pedías un cigarrillo, nada más. Y después seguías tu camino con tus pies desnudos por la ciudad. Puente Hasta que un día la casa quedó en silencio, y su madre ya no despertó. Y salió de aquel pecho cansado un grito que todo el barrio escuchó. No hizo falta que nadie preguntara, nadie tuvo que explicar. En aquel grito estaba escrito que su madre acababa de faltar. Verso Final Y entonces todos comprendieron algo que quizás olvidaron ver: que detrás de aquella mirada perdida todavía había un hijo también. Podrá confundirse la memoria, podrá cambiar nuestra realidad, pero hay amores tan profundos que ni el dolor los puede borrar. Coro Final Ay, Pai, ahora entiendo tu caminar. Tal vez cargabas tantas heridas que nadie quiso mirar. Ay, Pai, el barrio todavía puede recordar a aquel hombre de pies desnudos que solo quería regresar. Outro Vestido de blanco alguna vez, descalzo después... Pai caminaba. Y amaba a su madre hasta el final.