
(El tiempo se detuvo, la eternidad habló) (Verso 1) Sonaron las campanas en el espacio y el tiempo, El eco resonó, deteniendo el firmamento. Cada estrella se apagó, el sol dejó de brillar, Los humanos y las bestias no pudieron respirar. (Verso 2) El viento quedó quieto, el mar dejó de rugir, El latido del mundo ya no quiso latir. Todo quedó en silencio, un vacío inmortal, Las campanas llamaron, el tiempo se hizo cristal. (Estribillo) Sonaron las campanas de la eternidad, Y el tiempo se detuvo en la oscuridad. Nada se movía, todo quedó en suspenso, Las campanas marcaron el fin del universo. (Verso 3) Los relojes callaron, las horas se desvanecieron, Las manos que se movían ya no se atrevieron. En ese instante, la vida fue un reflejo, congelada en un segundo, atrapada en el espejo. (Puente) Ni un susurro, ni un paso, ni un grito o lamento, El mundo se paralizó en un eterno momento. El espacio y el tiempo dejaron de correr, Las campanas lo dictaron, no había nada que hacer. (Estribillo) Sonaron las campanas de la eternidad, Y el tiempo se detuvo en la oscuridad. Nada se movía, todo quedó en suspenso, Las campanas marcaron el fin del universo. (Coda) Y en ese silencio, todo comenzó a girar, El tiempo y el espacio empezaron a quebrar. Pero en lo más profundo, una chispa se vio, La eternidad habló, y el ciclo continuó. (Final) Las campanas se apagaron, y el mundo respiró, El tiempo despertó, y todo volvió a fluir. Pero el eco de las campanas, nunca desaparecerá, Sonaron en la eternidad, para siempre quedarán

