
[Intro – Voz calma y profunda] No busques la calma afuera. El ruido del mundo no se apaga, solo aprendes a no bailar con él. [Verso 1] Soy la roca bajo el río, el viento puede gritar. Nada me quita el centro, todo pasa, todo va. He visto tormentas jurar que me romperían, pero el silencio siempre volvió a reinar. Porque la paz no es ausencia de guerra, es presencia total. [Coro – Himno de fuerza suave] Nada me mueve, nada me hiere, yo soy el ojo dentro del mar. El ruido muere donde miro, mi calma es verdad. [Verso 2] No soy mi historia ni mis sombras, soy el espacio que las ve pasar. Cada pensamiento cae como hoja, pero el árbol sigue en paz. No busco victoria, busco presencia, no espero nada… y todo llega igual. El universo no se conquista, se respira, y ya está. [Puente – Voz suave, casi susurro] Cada duda que me toca, se disuelve al mirar. El que observa es eterno, no tiene que luchar. [Coro final – Expansivo, con coros luminosos] Nada me mueve, nada me hiere, yo soy el cielo sobre el mar. El trueno pasa, la ola cae, y mi alma sigue en paz.

