
En la misma vereda
[Intro] Escucha el ritmo, pero afina el oído... La calle tiene códigos, el barrio tiene memoria. Esto no es un cuento de grandes, esto se aprende en el patio del colegio. Dignidad desde el primer paso. Escucha. [Verso 1] Crecimos pateando la pelota en la misma vereda, aprendiendo que el respeto no se compra ni se hereda. Desde niños en la plaza, compartiendo el mismo juego, no hay un bando que sea más, no alimentes ese ego. Nos enseñaron que la fuerza no te hace un elemento, que una compañera valora tu comportamiento. Ella no es el trofeo que se muestra en un video, no es la pose plástica que buscas en tu recreo. Iguales en la sala, iguales en la esquina, la violencia de la letra en la mente discrimina. Bájale a la pose de macho que ya no calza, la verdadera calle sobre el respeto avanza. [Coro] Somos la misma voz, la misma realidad, caminando a la par por la línea de la equidad. No hay objetos aquí, no hay una dueña ni un rey, ser iguales de verdad es nuestra única ley. Cambia la frecuencia, sacúdete el cliché: Tu playlist no decide cuánto vale la mujer. Tu playlist no decide cuánto vale la mujer. [Verso 2] Basta de rimas baratas que reducen la existencia, que transforman el deseo en una burda competencia. Una mujer no es un envase para tu consumo, el que la trata de "cosa" se disuelve como el humo. Niñas, niños, adolescentes, la meta es la convivencia, construir un futuro libre de esta herencia. El respeto se cultiva desde la primera infancia, rompiendo los estereotipos y la maldita arrogancia. Si vas a rapear, que sea con contenido, que no te venda el algoritmo un mensaje podrido. Mírala a los ojos, es tu par, es tu igual, la convivencia sana es el norte real. [Puente] Mismo origen, mismos derechos, la misma dignidad. Ni un paso atrás, ni una mirada de superioridad. Si el movimiento es urbano, que mueva la conciencia, que no disfrace de ritmo una sutil violencia. Todos y todas en la mesa, nadie se queda abajo. [Coro] Somos la misma voz, la misma realidad, caminando a la par por la línea de la equidad. No hay objetos aquí, no hay una dueña ni un rey, ser iguales de verdad es nuestra única ley. Cambia la frecuencia, sacúdete el cliché: Tu playlist no decide cuánto vale la mujer. [Outro] Desde chicos... con los códigos claros. Equidad en el parlante y en la calle. Tu playlist no decide... tú decides.

