
En el campo vivo, mi alma se eleva, El sol me despierta, la luna me lleva, Trabajo en la tierra, mi sudor es mi firma, Cada paso que doy, la naturaleza confirma. Las vacas pastando, el viento susurra, Aquí la vida no apura, todo se murmura, Las manos en la tierra, con fuerza y destreza, Cosecho mi paz, sin prisa ni pereza. Vivir en el campo, es un lujo que no vendo, El campo es mi templo, no hay nada que ofrezco, Las estrellas me miran, el río me arrulla, Aquí soy rey, en la tierra que brilla. El gallo canta al alba, la brisa me abraza, Entre montañas grandes, mi mente se traza, Las hojas caen lentas, danzan en el viento, La vida en el campo no tiene tormento. Semillas que planto, sueños que crecen, Aquí todo fluye, nada se desvanece, La tierra me habla, me da su bondad, Cada paso es firme, en la tranquilidad. Vivir en el campo, es un lujo que no vendo, El campo es mi templo, no hay nada que ofrezco, Las estrellas me miran, el río me arrulla, Aquí soy rey, en la tierra que brilla. Desde el amanecer, hasta la luna llena, El campo me enseña, me da su serena, No hace falta ruido, ni luces que brillen, Aquí mi corazón late y resplandece, brille. La tierra me abraza, el barro en mis pies, Cada paso que doy, me siento al revés, De tanto trabajo, pero con placer, El campo me enseña a no perder el poder. Cosecho respeto, siembro el amor, Aquí todo tiene un motivo, un fervor, La vida es simple, pero tiene sabor, En el campo encuentro mi verdadero ardor. Vivir en el campo, es un lujo que no vendo, El campo es mi templo, no hay nada que ofrezco, Las estrellas me miran, el río me arrulla, Aquí soy rey, en la tierra que brilla. Entre montes y valles, mi alma se eleva, Vivir en el campo, siempre me lleva, A la paz y al arte, de vivir sin temor, Aquí soy libre, mi vida es un clamor.

