(La entidad que todo lo observa) (Verso 1) Antes de que el tiempo comenzara a girar, Antes del espacio, antes de la luz y el azar, La Eternidad despertó, en silencio total, Un ser sin fin, viendo todo pasar. (Verso 2) Observó las estrellas nacer y morir, Vio el universo expandirse y latir. Dimensiones se abrieron, otras se cerraron, Y la Eternidad lo vio todo, sin estar atado. (Estribillo) Soy la Eternidad, más allá del tiempo y el ser, Observa cada segundo, cada vida, cada poder. No hay principio, no hay final en mí, Todo lo que existe, lo veo fluir así. (Verso 3) Planetas girando en un vacío inmortal, Cuerpos celestes bailando en un ciclo sin final. Cada evento, cada decisión, cada rincón, La Eternidad lo guarda en su inmenso corazón. (Puente) En el eco de los siglos, en los bordes del espacio, La Eternidad fluye, sin pausa, sin ocaso. Desde el origen hasta el último aliento, Todo lo que fue y será, está en su pensamiento. (Estribillo) Soy la Eternidad, más allá del tiempo y el ser, Observa cada segundo, cada vida, cada poder. No hay principio, no hay final en mí, Todo lo que existe, lo veo fluir así. (Coda) La Eternidad no juzga, solo observa y respira, El espacio y el tiempo son su eterna mira. Nada escapa, nada se esconde de su verdad, Porque la Eternidad, simplemente... está.