(Verso 1) Son los días sin ti los que ya no cuento, Con la piel dormida todo pasa lento. Ya no camino, solo corro, Tras los gemidos en el viento. Los morteros no me asustan, Ni los ejércitos que disputan, Aunque el suelo estremezca. Dejaré que mi fe florezca. (Estribillo) Él es fiel y verdadero. Él cuidará (a) su guerrero. Dios permita a su misionero, Siempre tener los pies ligeros. (Verso 2) La luz siempre encuentra su camino, Pasando a través de los espinos. Mientras el humo se despeja, En la sangre su brillo se refleja. Entre los heridos y muertos, Dios usará mis talentos. Hasta el día en que Dios me llame a su encuentro. (Puente) Responder a su llamado, Es la misión de sus soldados. No nos armamos con municiones, Sino con su amor y misericordia. Salvando almas, entre los espinos. Nos aproximamos a la victoria. Él es fiel y verdadero. Él cuidará (a) su guerrero. Dios permita a su misionero, Siempre tener los pies ligeros. Entre los heridos y muertos, Dios usará mis talentos. Hasta el día en que Dios me llame a su encuentro.