
El Banquete del Alma V2
[Verso I] Me pongo ya a meditar con el cuatro y la madera, que en esta reunión fiestera solo se escucha el cantar: de lo que vamos a almorzar, del lechón y la bebida, parece que nuestra vida se resume en un bocado, y el sentido se ha quedado en una mesa servida. [Verso II] ¿Será que no hay otro tema en el pecho del boricua? La copla se vuelve oblicua con el mismo viejo lema. El hambre es nuestro sistema, el ron nuestra religión, y en medio de este parrandón yo pregunto con franqueza: ¿Dónde quedó la nobleza que habita en el corazón? [Verso III] Terminaremos, lo apuesto, con un tremendo empacho, desde el viejo hasta el muchacho con el espíritu opuesto. Embriagados y descompuestos por tanta gula sin fin, olvidando el serafín y el mensaje del pesebre, por estar tras la fiebre de un atracón de botín. [Verso IV] Busquemos al Redentor que es la unión y es la esperanza, que no se llene la panza, que se llene el interior. Cambiemos hoy el licor por un abrazo sincero, que el compartir verdadero no necesita de excesos, vamos a darnos los besos del amor más puro y fiero. [Verso V] [Despedida] Jíbaro, escucha mi acento, celebra con alegría, pero busca en la armonía el santo conocimiento. Que el mejor mantenimiento que el alma pueda tener, no sea el de tanto comer, sino el de darnos la mano, y ver en cada cristiano al Dios que acaba de nacer. y ver en cada cristiano al Dios que acaba de nacer.

