
El Chilillo Entré a la cantina buscando emoción, quería un tequila que me alegre el corazón. Pero allá en la barra, en su frasco de salmuera, vi un enorme chilillo que me vio de tal manera. Lo agarré bien machito, sintiéndome muy gallo, ¡y esa cochinada me partió como un rayo! El picor en la boca me pegó como un balazo, ¡se me bajó el pH y casi me da un soponcio del chingazo! (¡Ay, ay, ay, ay!), los labios se me tuercen como un pez! ¡Este pinche chilillo me dejó la jeta al revés! Mi cara se arruga, ya no puedo ni hablar, ¡como pinche pato trompudo me voy a quedar! Con los ojos bien cerrados y los cachetes pa' dentro, ¡un mugre chilillo me arruinó todo el cuento! Ese maldito vinagre y su maldito sabor me amolaron la guapura y me dejaron sin voz. Quise echar un buen grito, un mariachi bien bragado, ¡y me salió un silbidito todo flaco y bien castrado! Mis compas se burlan, se ríen de mi suerte, dicen que mi boca ya se encogió de muerte. Tengo el labio trabado, arrugado y sin chiste, ¡pa' dar un buen beso ya ninguna chance existe! ¡Tráiganme un bolillo! ¡Tráiganme un trago de agua! ¡Que las glándulas me truenan y la lengua se me fragua! (¡Ay, ay, ay, ay!), los labios se me tuercen como un pez! ¡Este pinche chilillo me dejó la jeta al revés! Mi cara se arruga, ya no puedo ni hablar, ¡como pinche pato trompudo me voy a quedar! Con los ojos bien cerrados y los cachetes pa' dentro, ¡un mugre chilillo me arruinó todo el cuento! Escuchen el consejo, muchachos de parranda: si buscan botana, no le jueguen a la banda. Eviten ese monstruo o la cara se les parte... Ay... ¿y ahora cómo le hago para desatorarme?

