¿Hasta cuándo, Adonai, me olvidarás siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi ser, dolor en mi corazón durante el día? ¿Hasta cuándo se alzará mi enemigo sobre mí? Considera, respóndeme, Adonai mi Elohim; ilumina mis ojos, no sea que duerma de muerte; no sea que diga mi enemigo: “¡Lo vencí!”, y mis opresores se regocijen cuando yo sea sacudido. Y yo en tu bondad confiaré; se regocijará mi corazón en tu salvación. Cantaré a Adonai, porque recompensó sobre mí. ¿Hasta cuándo, Adonai, me olvidarás siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi ser, dolor en mi corazón durante el día? ¿Hasta cuándo se alzará mi enemigo sobre mí? Considera, respóndeme, Adonai mi Elohim; ilumina mis ojos, no sea que duerma de muerte; no sea que diga mi enemigo: “¡Lo vencí!”, y mis opresores se regocijen cuando yo sea sacudido. Y yo en tu bondad confiaré; se regocijará mi corazón en tu salvación. Cantaré a Adonai, porque recompensó sobre mí. ¿Hasta cuándo, Adonai, me olvidarás siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi ser, dolor en mi corazón durante el día? ¿Hasta cuándo se alzará mi enemigo sobre mí? Considera, respóndeme, Adonai mi Elohim; ilumina mis ojos, no sea que duerma de muerte; no sea que diga mi enemigo: “¡Lo vencí!”, y mis opresores se regocijen cuando yo sea sacudido. Y yo en tu bondad confiaré; se regocijará mi corazón en tu salvación. Cantaré a Adonai, porque recompensó sobre mí.