[Verso 1] No soy la voz que me nombró, ni el reflejo de su control. No soy la forma que me dieron, soy el espacio en que nació. No soy la deuda, ni la herida, ni el miedo que me enseñaron a amar. Soy la pausa entre dos latidos, soy la luz que no se puede atar. [Pre-Coro] Si dejo de creer en la jaula, ¿quién queda para encerrar? [Coro] No le pertenezco al mundo, el mundo vive en mí. No me gobierna el ruido, yo soy el fondo sin fin. No le pertenezco al miedo, ni al nombre que me di. Yo no estoy dentro del mundo… el mundo ocurre en mí. [Verso 2] Caminé por templos de promesas, firmé contratos con el dolor. Busqué mi rostro en los espejos que fabricó la voz del control. Pero algo arde bajo el silencio, un recuerdo sin dirección. No me sostiene el suelo, yo sostengo la creación. [Pre-Coro 2] Si el poder vive en mi mente, ¿qué pasa si dejo de creer? [Coro] No le pertenezco al mundo, indómita raíz. No me gobierna el tiempo, yo lo veo pasar en mí. No le pertenezco al miedo, ni a su papel sutil. Yo no estoy dentro del mundo… el mundo ocurre en mí. [Puente – hablado / susurro] No lucho… No huyo… Recuerdo… Y al recordar, soy libre. [Último Coro – expansivo] No le pertenezco al mundo, no hay nada que fingir. La jaula era un reflejo, se disuelve cuando soy. No le pertenezco al miedo, no necesito huir… Yo no estoy dentro del mundo… el mundo ocurre en mí.