Son los duraznos tardíos o mi primavera atrasada, es la hoja de otoño en plena flor de la vida, o es mi cabellera opaca que no distingue estaciones. Son mis oídos audaces que a lo lejos escuchan el viento, o es mi vista borrosa que me hace imaginar mágicos sonidos de cuentos. Tal vez mi caminar pausado el cuerpo frágil reposado la poca fuerza en las alas y un dolor en el costado, hace añorar la quietud de querer ir pal otro lado. Ya se me cierran los ojos ya no deambulo en la orilla, de esas olas que tanto amo de ese mar que me motiva. Porque sentirme tan sola rodeada de tanta gente acalla mis versos dormidos me hacen pensar en la muerte. Tal vez mi caminar pausado el cuerpo frágil reposado la poca fuerza en las alas y un dolor en el costado, hace añorar la quietud de querer ir pal otro lado.


