Ay… qué penita me daaaas… con esa voz de derrotaaa… tan tarde vienes llorandooo… cuando cerré ya la puerta… Mira qué arte el tuyoooo… cantándole al sufrimientooo… si fuiste tú quien dejaba… miguitas por el suelo… Ay… no me esperes nunca máaas… que yo aprendí a caminarrr… con los pedazos del alma… guardados bajo el pecho… Qué penita me daaaas… tan roto y tan de verdá… si cuando yo me moría… tú ni me querías mirar… Y ahora me vienes despaciooo… como quien pide perdóóón… pero hay silencios, cariño… que valen más que una voz… Ay… no me cantes tan bellooo… que casi me haces dudaaaar… pero yo sé lo que viví… y no regreso jamás… Qué penita me daaaas… tan lleno de soledá… si el mismo fuego que arde… fue el que me hizo marchar… Ay… qué penita me daaaas… con esa forma de amar… tan tarde aprendiste el miedo… de verme dejar de llorar…