
Cuentan las leyendas de un lugar lejano, donde un río fluía con un canto extraño. Sus aguas guardaban un misterio antiguo que a todos los hombres causaba respeto. Miedo a cruzar y perder la memoria, si entrabas al agua borrabas tu historia. Nadie se atrevía a dar ese paso, nadie luchaba ante aquel temor. Un capitán valiente rompió la maldición, cruzó aquel río sin perder la razón. Llamó a sus soldados, les hizo entender que era solo un mito y no había qué temer. El río del olvido, una historia antigua, El río del olvido, una historia por contar. El río del olvido… Un día en la orilla del río me paré, su oscuro misterio me hizo dudar. Cruzar o no cruzar, la elección era mía: ¿podría olvidar todo mi dolor? Borrar la oscuridad, el odio y el dolor, quitar de mi alma todo el sufrimiento. El aguijón de la injusticia, con su golpe duro, las heridas profundas y el mal que sembró. El río del olvido, la oportunidad de escapar, el río del olvido, mi paz para encontrar. El río del olvido... Pero entonces me detuve, el corazón me frenó: si olvido tu historia, todo se acabó. Se borrará tu vida, el recuerdo y la verdad, lo bueno y lo malo en la eternidad. La razón prevaleció, di un paso atrás, no iba a traicionar lo que me diste en vida. Borrar la oscuridad era tentador, pero el precio a pagar era demasiado alto. El río del olvido, la llamada de la razón, El río del olvido, me mantendré en pie. El río del olvido, no olvidaré, El río del olvido, no hay motivo para el arrepentimiento. El río del olvido, a través del dolor lucharé, El río del olvido, tu amor sobrevivirá. El río del olvido, Olvido... Olvido..

