
[Intro — guitarra acústica arpegiada; voz cercana] En tu silencio se regocija mi voz por tus recónditos poros mis caricias se filtran en vano estos nervios me contraen en la torsión de tu cintura inútilmente recorro tu molde imaginario atribuyéndole instantes a una galería de impresas emociones para disolverme en un lapso cuando el presente se convierte en pasado. [Verso — cambia a un rasgueo más marcado] Por la noche la que no vuelve hoy la que viene [Coro — breve, repetir dos veces] Por la noche la que no vuelve hoy la que viene [Verso — bajar el ritmo, tono misterioso] a mi perversión invoco en quimeras se rebautizan frente a mis ojos aquellos eventos quietos de mi leyenda para imprimirse en una película imposible esos días son ahora críos de la locura trazos negativos que en espiral caen al paraíso de mi inconsciente finalmente en esta sonrisa se ha consumado otro lóbrego rito [Interludio — guitarra sola; cambio a un pulso más ligero] Al otro día como un impulso en línea de cobre recorre el dolor mis huesos el último filamento de mi presencia meditada en la lejanía del silencio estalla la carcajada gaviotas atestiguan cada suceso y aunque la arena marca los instantes de mi aliento el océano inunda tales eventos arrastrándoles a la paz de su vaivén. [Verso — ritmo más tenso, percusión acústica] La intención de perder se esconde tras una lógica enferma te contemplo desde el fondo del que jamás debí haber salido con tu sudor mi tacto se ha escurrido en tu nueva versión mi imagen se altera no puedo oír los aplausos después de tu blufeo en tu orgullo mi condición se dispersa mis secretas sospechas como presagios se han cumplido cuan recetas en un caldero que aun remuevo. [Coro — repetir con más intensidad] Por la noche la que no vuelve hoy la que viene [Cierre — voz y guitarra acústica] para disolverme en un lapso cuando el presente se convierte en pasado.

