
En los bosques de Puerto Rico, la culebra danza con el viento, símbolo de vida y diversidad, en la fauna es un gran ejemplo. En la agricultura juega un papel, controla plagas, lo hace bien, la cola roja se adapta al sol, en sus caminos, somos uno en unión. Temperaturas cálidas brillan, regulan su andar, su danza es armonía, en montañas y costas, su hogar se combina en sinfonía. Buscando refugio en lluvias, la culebra se asoma, en su ambiente, nos enseña que el equilibrio es la norma. Los cultivos florecen y crecen, junto a ella, en la tierra, la manciosa debemos cuidar, nuestro entorno siempre a preservar. El clima cambia, la naturaleza reacciona, las culebras buscan, su hogar no abandonan, con nuestros corazones, debemos aprender, a respetar la vida, a cuidar lo que es. Así en nuestros caminos, las culebras van a brillar, un futuro brillante, con amor y cuidado, juntos en armonía, siempre a prosperar.

