Mírame un momento, mami, déjame decirte la verdad, aunque muchos no creyeron, míranos, seguimos igual. Pero dalo por seguro, ni la lluvia, ni el viento, ni el tiempo podrán cambiar lo que yo siento por ti. Tú constante me haces reír, y si estás triste, me haces sufrir. Quisiera dedicarte mis días y mis noches, sin dudas ni reproches. De mí todo quiero dar, sin prometer por prometer, que mi amor no viene a herirte, viene a cuidarte y bendecirte. ¿Entregarte a ti mi vida? En dos segundos te la daría, no en un año ni dos días, caminando junto a ti. Pero yo también fui herido, y aunque el amor me dio castigo, Dios bendijo mi destino cuando te puso en mi camino. Y aunque me tocó la suerte de aprender a ser más fuerte, Dios me regaló, este presente. Pero amor, yo quiero que lo nuestro sea dulce como chocolate, sin miedo y sin combate, solo amor para entregarte. Nunca te quiero ver llorar, cualquier dolor quiero callar, si la noche apaga el día, yo la vuelvo a iluminar. ¿Entregarte a ti mi vida? En dos segundos te la daría, no en un año ni dos días, caminando junto a ti. Y si la vida trae tormenta, yo seré quien te defienda, y nunca dejaré que nuestro amor se desvíe de esta senda. Con Dios de testigo, te lo vuelvo a jurar, quiero darte mi apellido, frente a Dios y frente al mundo, yo te quiero, vida mía, yo te quiero hasta el final. ¿Entregarte a ti mi vida? En dos segundos te la daría, no en un año ni dos días, caminando junto a ti. ¿Entregarte a ti mi vida? En dos segundos te la daría, no en un año ni dos días, caminando junto a ti.


