
El Búlgaro Loco
[INTRO — voz seca] Alex. El puto búlgaro. Lo conocí en Salud Mental. Buen sitio pa hacer amigos: nadie pregunta por qué estás raro. [VERSO 1] Nos conocimos ingresados, dos cabezas sin correa, cada médico con su libreta apuntando nuestra pelea. Alex hablaba atravesado, yo entendía la marea, dos colgaos haciendo migas mientras medio módulo babea. Le dieron el alta al cabrón y no tenía ni guarida, ni sofá, ni puta llave, ni dirección conocida. “Vente a casa”, dije yo, qué podía salir mal: dos enfermos, mucha música y coca industrial. Entró con rastas de profeta, pinta de Cristo averiado, le metí máquina al pelo: funcionario del Estado. De frente parecía serio, educado, bien peinado, hasta que abría la puta boca: seguía Alex instalado. ¡BÚLGARO! Cara limpia, mente sucia, pupilas como monedas, blanco encima de la mesa dibujándonos carreras. Cada raya era una empresa, cada empresa una quimera, a las cinco millonarios, a las seis buscando otra piedra. No dormíamos una mierda, pero hablábamos de futuro, dos cerebros en alquiler diseñando un mundo puro. Él juraba: “lo tenemos”. Yo decía: “te lo juro”. Y el amanecer mirándonos: “menudo par de hijos de puta”. [ESTRIBILLO — CORO DE GRUPO] ¡ALEX! ¡EL BÚLGARO LOCO! Con la cabeza hecha mierda pero los cojones de oro. ¡ALEX! ¡EL BÚLGARO LOCO! Te chupa toda la energía y todavía pide otro poco. ¡ALEX! ¡EL BÚLGARO LOCO! Salió sin casa, sin frenos, con el cerebro echando humo. ¡ALEX! ¡EL BÚLGARO LOCO! Dos rayas, cuatro planes: ¡NOS COMEMOS EL PUTO MUNDO! [VERSO 2] Vampiro energético, sí, te deja seco el desgraciao, cinco minutos escuchándolo y tienes el móvil descargao. Habla fuerte, piensa rápido, va tres pueblos adelantao, cuando tú entiendes la frase él ya ha cambiado de Estado. Bulgaria en el pasaporte, en la frente otra frontera, cada neurona declarando independencia a su manera. Alex no entra en una habitación: la puta habitación entra en Alex, hasta las paredes escuchan cuando empieza con sus planes. Y qué planes, cabrón. Dinero, negocios, viajes, cambiar de vida, coches, mujeres, casas, paisajes. La realidad esperando fuera con cara de funcionario: “cuando terminéis la reunión rellenáis este formulario”. Su madre tiene una churrería, detalle casi bíblico: ella friendo masa y el hijo friendo el puto sistema límbico. No me pongas violines, ni superación, ni pena: esto es rap para escuchar con dos altavoces que revienten. Alex es buena gente, pero viene sin manual, te abraza, te cuenta veinte cosas y te deja sin señal. [BREAK — SCRATCH] “¿Estamos bien?” —De puta madre. “¿Seguro?” —Ni de coña. [VERSO 3] Pusimos música tan alta que temblaban los diagnósticos, boom-bap, humo, coca, planes macroeconómicos. Yo decía una locura, él la hacía más grotesca, parecíamos dos ministros redactando una propuesta. Cada uno con sus voces, sus fantasmas, sus historias, pero juntos convertíamos la mierda en puta gloria. No esa gloria de postal, de frase barata y limpia: gloria de seguir de pie cuando tu cabeza te denuncia. Alex salió del psiquiátrico sin casa y sin ceremonia, pero llevaba más carácter que diez capullos con nómina. Hay cabrones muy normales que me producen más espanto: bien peinados, bien casados, por dentro muertos hace años. Nosotros hechos un Cristo, pero riéndonos del parte, si el cerebro era un incendio, le pusimos rap delante. Coca blanca, noche negra, bombo gordo, caja seca, cada golpe del MPC parecía cerrar una puerta. Y ahí estaba el búlgaro, pelado, serio, formal: parecía un puto notario con el demonio fiscal. ¡JA! No es héroe ni villano, es Alex, coño, y basta. Buen colega, mala influencia, puta chispa entre la gasolina. Si pregunta el doctor: “¿cómo marcha la terapia?” Perfectamente. Estamos planeando comprar media Europa desde el salón de mi casa. [ESTRIBILLO — MÁS BRUTO] ¡ALEX! ¡EL BÚLGARO LOCO! Con la cabeza hecha mierda pero los cojones de oro. ¡ALEX! ¡EL BÚLGARO LOCO! Vampiro energético, cabrón, devuélveme un poco. ¡ALEX! ¡EL BÚLGARO LOCO! Del módulo a mi casa, de mi casa al puto cosmos. ¡ALEX! ¡EL BÚLGARO LOCO! Dos enfermos con un sueño: ¡QUE LE JODAN A TODO! [OUTRO] Alex. Le quitamos las rastas. Parecía normal. Ese fue nuestro primer error. [Scratch] “EL BÚLGARO.” [Grupo] ¡LOCO! “EL BÚLGARO.” ¡LOCO! [Beat corta] Hijo de puta… qué buenas noches.

