
Vilma — La Mujer Que Me Dio la Vida [Verso 1] Tenías solo diecisiete años, cuando me cargaste por primera vez, eras casi una niña todavía, pero por mí aprendiste a ser mujer. Sin saber qué traería el mañana, sin tener a quién poder preguntar, me abrazaste fuerte contra tu pecho, y prometiste nunca abandonar. [Pre-Coro] Tal vez no tenías todas las respuestas, tal vez también sentías temor, pero cuando el mundo se hizo grande, más grande fue siempre tu amor. [Coro] Ay, mamá, mi querida Vilma, ¿cómo te puedo agradecer? Si me diste tu juventud entera, para ayudarme a crecer. Cuando la vida nos cambió el camino, Dios nos regaló algo más, un hombre que desde mis cinco años me enseñó lo que es un papá. Pero tú fuiste el principio de todo, mi fuerza, mi hogar, mi raíz, y si volviera a nacer mil veces, te escogería a ti. [Verso 2] La vida nunca fue perfecta, hubo momentos de llorar, pero nunca vi que te rindieras, siempre encontrabas cómo continuar. Y aunque empezamos tú y yo solitos, el destino escribió algo especial, me regalaste un padre con el tiempo, que decidió quererme de verdad. Él estuvo cuando fui creciendo, desde los cinco caminando junto a mí, y hoy agradezco cada sacrificio, porque entre los dos me hicieron quien soy aquí. [Coro] Ay, mamá, mi querida Vilma, ¿cómo te puedo agradecer? Si me diste tu juventud entera, para ayudarme a crecer. Cuando la vida nos cambió el camino, Dios nos regaló algo más, un hombre que desde mis cinco años me enseñó lo que es un papá. Pero tú fuiste el principio de todo, mi fuerza, mi hogar, mi raíz, y si volviera a nacer mil veces, te escogería a ti. [Puente] Ahora entiendo tantas cosas que de niño no podía comprender, cada noche que lloraste en silencio, cada cosa que dejaste de hacer. Diecisiete años… eras tan joven, y aun así me pusiste primero a mí. Mamá, si alguna vez no te lo he dicho: gracias por nunca rendirte por mí. Y gracias por darme una familia, por enseñarme a perdonar y amar, porque padre no es solamente quien te engendra, es también quien decide quedarse y caminar. [Último Coro] Ay, mamá, mi querida Vilma, hoy esta canción es para ti, por aquella joven de diecisiete que entregó su mundo entero por mí. Por tus manos, por tus consejos, por cada abrazo que me hizo seguir, por darme un padre que estuvo presente, y una familia donde pude crecer feliz. Hoy soy un hombre y puedo entenderlo, sé lo que tuviste que sacrificar, y mientras Dios me permita tenerte, nunca me cansaré de decirte, mamá… Te quiero, Vilma, con toda mi alma, y orgulloso siempre voy a estar, porque antes de aprender a ser tu hijo, tú aprendiste sola a ser mamá. [Final — suave] Tenías solo diecisiete años… y me regalaste una vida entera. Esta canción es para ti, mamá. Para mi madre… Vilma. Allá en picadura

