[Intro – guitarra con overdrive, riff rockabilly sucio] **[Verso 1 – voz áspera, narrativa]** Hay un Seat ciento veintisiete en el solar vacío, pintado de óxido, con las gomas reventadas. Lleva ahí desde el ocheinta y cinco, abandonado y frío, guardando secretos de noches desveladas. Era del Manolo, un tío del barrio, que soñaba con pirarse de esta ciudad. Lo compró de tercera mano, todo su salario, jurando que ese coche era su oportunidad. **[Verso 2 – guitarra más intensa]** Por las noches lo arrancaba y daba vueltas, con Loquillo sonando en el radiocassette. Soñando que esa autopista no tenía vuelta, que algún día llegaría a donde fuera sin billete. Pero el sueldo era poco y la gasolina cara, el ciento veintisiete se quedó parado como su destino. El Manolo siguió aquí con la misma cara, esperando un milagro que nunca vino. **[Pre-Coro – energía creciente]** Y el ciento veintisiete sigue ahí esperando volver a rugir... **[Estribillo – rock and roll directo]** ¡EL ciento veintisiete! ¡Monumento al sueño roto y oxidado! ¡Símbolo de todos! ¡Los que quisimos irnos pero nos hemos quedado! ¡EL ciento veintisiete! ¡Testigo de promesas sin cumplir! ¡De los que soñábamos! ¡Pero nunca pudimos partir! **[Verso 3 – más crudo]** Los chavales del barrio van a fumar allí dentro, dejan botellas tiradas en el asiento trasero. No saben que ese trasto era un sueño ardiendo, de largarse muy lejos de este agujero. El Manolo palmó hace diez años ya, un infarto mientras veía el fútbol. Nunca salió de este puto barrio mortal, nunca pisó esa carretera soñada bajo el sol. **[Verso 4 – reflexivo, desgarrador]** A veces paso por el solar abandonado, miro el ciento veintisiete y veo mi reflejo. Yo también tengo sueños oxidados, promesas rotas de cuando era más viejo... digo joven, joder. Todos somos un poco como ese trasto, parados en medio de ningún lugar. Con el motor gripado, el depósito vacío y rancio, soñando con arrancar pero sin poder avanzar. **[Estribillo expandido – más potente]** ¡EL ciento veintisiete! ¡Símbolo de lo que pudo ser! ¡De los sueños de escapar! ¡Que se quedaron sin gasolina y sin poder! ¡EL ciento veintisiete! ¡Monumento de metal y dolor! ¡A todos los que quisimos! ¡Ser libres pero nos faltó valor! **[Puente – solo de guitarra rockabilly sucio]** **[Puente vocal – íntimo, roto]** Pero todavía quedan las llaves puestas en el contacto de ese viejo trasto. Y quién sabe, a lo mejor un día alguien lo arranca y se larga del asfalto. **[Estribillo final – celebración melancólica]** ¡EL ciento veintisiete! ¡No eres solo un coche muerto! ¡Eres la prueba de que al menos! ¡Tuvimos huevos de soñar despiertos! ¡EL ciento veintisiete! ¡Aunque estés hecho mierda y podrido! ¡Sigues siendo un símbolo! ¡De que fuimos rebeldes aunque hayamos perdido! **[Outro – guitarra rockabilly se desvanece]** El ciento veintisiete sigue ahí... esperando su momento.