[Intro] Los nombres de las flores se inclinan en la brisa, sus colores mienten, su brillo se disfraz. En este juego engañoso se desliza sin fin, Valeriana, rostro incierto al confín. [Verso – Espino] Dicen que es oro, pero sus ramas palidecen, sus flores blancas huyen cuando la noche aparece. Valeriana ríe con un fulgor fugaz, un sol helado que tras el despertar verás. [Estribillo] El nombre dice una cosa, la carne otra vez, como Valeriana que cambia al revés. Belleza enmascarada, verdad que se mueve, una palabra se borra, una huella se debe. [Verso – Anémona] Blanca prometida, pero su corazón se oscurece, un pozo secreto late bajo el velo que aderece. Valeriana brilla con luz engañadora, una calma demasiado dulce que esconde ardora. [Estribillo] El nombre dice una cosa, la voz otra vez, como Valeriana, cambiante al revés. Belleza enmascarada, verdad que se mueve, una palabra se borra, una huella se debe. [Verso – Lirio azul] Cielo prometido, pero sus pétalos vagan, un violeta turbio que la luz atrapa y juega. Valeriana habla con destellos velados, sus palabras se quiebran al borde del verano amado. [Puente – Yo] Y yo, en sus juegos, ¿qué es lo que se ve? ¿Soy el color o la sombra de un reflejo, tal vez? Un nombre que se deforma, un rostro pintado, o solo una voz que creemos asegurado. [Estribillo] El nombre dice una cosa, la carne otra vez, como Valeriana que cambia al revés. Belleza enmascarada, verdad que se mueve, una palabra se borra, una huella se debe. [Verso – Rosa negra] Se cree noche, pero su púrpura persiste, nunca abismo, solo arte que insiste. Valeriana también viste de oscuro, pero su paso se ilumina al borde del muro. [Outro] No importan los nombres, ni las huellas, todo se escapa cuando la verdad destella. Valeriana se apaga como un perfume, ni falsa, ni verdadera, solo camino resume. Todo se escapa cuando la verdad destella. Valeriana se apaga como un perfume, ni falsa, ni verdadera, solo camino resume. [end]