
[Verso 1] Llegó sin pensarlo, no era parte del plan, casi dos años después de empezar a luchar. Yo, Freddy, decidido a cambiar mi destino, me lancé a Petén buscando un nuevo camino. Mis ideas caminaban, pero más despacio aún, que la prisa de mi estómago por tener algo común. No lo vi como “la última opción”, pero sí urgente, porque quería comer, sentirme suficiente. Era Día del Trabajador, todo en calma, todo en pausa, pero yo necesitaba mover el alma. Improvisé un cartón con letra firme y decidida: "Reparo computadoras", sin saber si daría vida. Las calles estaban vacías, no sabía del descanso, pero me senté en el semáforo, con fe como mi lanzo. Pasaron horas sin respuestas, solo el sol encima, con cuatro monedas guardadas como la última rima. Y entonces llegaron veinte, no por trabajo, por bondad, con un consejo incluido: “seguilo haciendo, de verdad.” Eso me levantó, me paré distinto, con otra energía, como quien ya supo que ese sería su día. [Verso 2] Volví al otro día con el cartel pintado, ya no era cartón, era grito enmarcado. Colores en letras, más firme la voz, el mismo semáforo… pero otro yo. Las siguientes veinte ya venían con historia, no fue un regalo, fue parte de mi trayectoria. Un favor atendido con ganas y cuidado, y la vida me dijo: “vas bien encaminado.” Empecé a llenar mis días sin descanso, clientes llegaban, ya no era al azar el paso. La bicicleta fue mi primer transporte, rotulada con fe, marcando mi norte. Pero un día me la roban, fue golpe directo, me dolió más el intento que el objeto. Me resistí a comprar otra, aguanté un poquito, pero antes de lo esperado, ya tenía mi motito. También la rotulé, con el nombre que crecía, CompuDoctor ya sonaba todos los días. Hasta que un choque me tumbó el rótulo al suelo, pero el nombre quedó firme, grabado en mi anhelo. [Verso 3] Ya con clientela y confianza creciente, quise algo más fijo, algo decente. Elizabeth fue impulso, razón verdadera, por ella pensé en tener mi primera oficina sincera. Y justo enfrente del semáforo que me vio empezar, una bodega vacía me empezó a llamar. Todos la ignoraban, no tenía buena fama, pero algo me decía: "ese es tu lugar, sin drama." La visité tranquilo, sin presión ni reclamo, y al otro día, la dueña me llama. Me dice que lo pensó, que sintió confianza, y así empezó la parte más linda de la danza. [Puente] Cuando ya todo parecía estar encaminado, llega la noticia que todo sería renovado. Iban a reconstruir, moverían el suelo, pero en vez de caer, levantamos el cielo. Nos esmeramos en construir nuestra oficina, y sin darnos cuenta, también fue casa compartida. Dejamos el lago, dejamos el paisaje, por quedarnos donde nació el viaje. [Coro final / Outro] Ahora tiene dos niveles, vida y trabajo en uno, CompuDoctor no es negocio, es orgullo profundo. No nos falta nada, nos sobra el motivo, aunque no nos alcance el tiempo, vivimos. Vivimos cubiertos por la historia y el amor, por la fe, por el riesgo, por el valor. Y si hoy alguien pregunta cómo empezó la canción... fue en un semáforo, con hambre y corazón.

