
(Verso 1) Era un hombre poderoso, en la cima del control, Un presidente corrupto, su alma vendió. Mentiras, traiciones, todo lo cubrió, pero el destino oscuro lo alcanzó. (Verso 2) Un día cayó en un agujero sin final, Un agujero de gusano que lo atrapó sin piedad. Sus crímenes, sus pecados, lo arrastraron allí, Ahora vive en la eternidad, sin poder salir. (Estribillo) El presidente de la eternidad, Condenado a sufrir por su maldad. Cayendo una y otra vez, sin final, En el abismo que nunca dejará. (Verso 3) Sus riquezas se desvanecieron, su poder también, Ahora sólo queda el eco de lo que fue. En cada segundo, revive su error, La eternidad lo atrapó en su terror. (Puente) Gritó por ayuda, pero nadie respondió, La eternidad es un castigo que él mismo creó. Las sombras de su pasado lo persiguen sin cesar, Y el agujero sigue sin parar de girar. (Estribillo) El presidente de la eternidad, Condenado a sufrir por su maldad. Cayendo una y otra vez, sin final, En el abismo que nunca dejará. (Verso 4) Cada día es igual, cada instante un pesar, El tiempo no pasa, no hay dónde escapar. Sus malas acciones lo llevaron allí, Y ahora es un prisionero de su propio fin. (Estribillo Final) El presidente de la eternidad, Condenado a sufrir por su maldad. Cayendo una y otra vez, sin final, En el abismo que nunca dejará. (Coda) Así es como termina su reinado cruel, No hay descanso, no hay perdón, solo eterno papel, El presidente que nunca escapará... De la eternidad que su propio mal creó.

