Verso 1 Te voy a contar un viaje que conocía su lugar. Solo que el viento tenía otra manera de llegar. Londres guardó tres pasajes, Atenas dejó caminar. Unos siguieron las olas, otros aprendieron a esperar. Y cada día una pantalla, como un oráculo de cristal. Siempre cambiaba la historia… pero nunca el final. Coro Efharistó, dijo el viento, sin prometer nada más. Como Ulises frente al horizonte, sin saber cuándo arribar. Los dioses tienen sentido del humor, pero jamás lo quieren explicar. Cuando por fin dice “Approved”… todavía no puedes viajar. Verso 2 El mar seguía tranquilo, Londres seguía igual. Entre raquetas y abrazos prestados, la vida buscó continuar. Después un templo de piedra miraba el mismo lugar. Miles de años sin moverse… ¿qué son diez días para el mar? Y uno aprende que los dioses tienen extraña puntualidad: siempre llegan cuando ya hiciste las paces con esperar. Puente Dicen que toda odisea necesita algo de sal. No solo la que lleva el agua… también la de la realidad. Porque el destino es curioso, te deja creer que ya está. Y cuando aparece “Issued”… todavía falta regresar. Coro Efharistó, dijo el viento, sin prometer nada más. Como Ulises frente al horizonte, sin saber cuándo arribar. Los dioses tienen sentido del humor, pero jamás lo quieren explicar. Cuando por fin dice “Issued”… todavía falta el sobre encontrar. Outro La historia aún no termina. Solo aprendimos que Ítaca no siempre es un lugar. A veces… es una familia esperando que alguien abra un sobre.