Esta es la advertencia que no pediste hermano del flujo interminable que te alimenta y te consume Cada canción que escuchas es código genético cada lista que creas es un ecosistema El algoritmo no decide por ti tú decides a qué algoritmo alimentar Escucha con atención tu futuro tiene banda sonora En la cueva del fuego ancestral sí esa la de tu ADN el tambor siempre fue doble Uno llamaba a danzar a plantar a tocar la piel sin poseerla El otro afilaba el hueso para excluir para purificar la sangre Ahora el fuego es una pantalla el tambor es tu notificación y sigue siendo doble Uno reúne tribus en Discord para sanar el mundo el otro organiza linchamientos digitales con el mismo emoji de fuego La misma mano que comparte un auxilio libera al trol que quema No es que la tecnología sea mala es que tu atención es territorio ocupado Y en todo territorio la guerra ruge Para qué usarás tu boca Para qué usarás tu rabia Para qué usarás tu amor Que sea para unir no para dividir Que tu huella sea puente no muralla Que tu rabia sea justicia no ruina Que tu tribu sean todas o ninguna Que sea para unir no para dividir El poder no está en el like sino en el vínculo No en lo viral sino en lo vital No en cancelar sino en cultivar Sobre el mármol griego y el papiro ya lo sabían el mismo verso que alzaba dioses coronaba tiranos Ahora tus dioses son influencers tus papiros son hilos de Twitter tus héroes son filtros de realidad aumentada El himno de la cruzada ya no usa armadura usa comentarios pasivoagresivos usa solo digo la verdad para destruir usa mi verdad como escudo para dejar de escuchar La misma moneda que compra tu libertad paga al sicario digital Monteverdi y Lutero aún pelean en tu Spotify música para tocar cuerpos contra música para purificar herejes Hoy es Drill contra canción de protesta Hyperpop contra himno nacionalista Lo-fi para estudiar contra Phonk para soltar odio El género no importa importa la intención de tu stream Cada reproducción es un voto cada vez que compartes es un acto de guerra o de paz Elige tu música como eliges tu destino consciente despierto implacable contra el odio ALERTA ESTO NO ES UN SIMULACRO El hielo se derrite los algoritmos deciden qué clase de humano eres La IA canta canciones que suenan más reales que tus emociones Y tú Usarás tu voz para hundir el barco o para remar mientras decides el rumbo No hay tiempo para la neutralidad La neutralidad es complicidad con el deshielo La neutralidad es complicidad con el algoritmo que te aísla Que sea para unir no para dividir Construye puentes con tu rabia convierte tu ansiedad en arquitectura tu miedo en compromiso tu agotamiento en fuego creativo Que sea para unir no para dividir El siglo veintiuno no necesita más espectadores necesita DJs de la empatía productores de lo común arquitectos de la escucha Escucha de cerca generación al borde del abismo No te pido que seas bueno te pido que seas consciente Cuando abras la boca para cantar para tuitear para gritar en la calle recuerda que el sonido es física crea ondas mueve moléculas construye o destruye la materia Tu voz es el legado No dejes que sea el eco de un odio predigerido Haz que sea una señal de humo para los perdidos El poder está en tu mano literalmente en la mano que sostiene ese teléfono Elige el sonido que libera nunca el que encadena Construye el futuro que suene a nosotros Comentario del Autor: "En la cueva del fuego ancestral, sí, esa, la de tu ADN, el tambor siempre fue doble: uno llamaba a danzar, a plantar, a tocar la piel sin poseerla; el otro afilaba el hueso para excluir, para purificar la sangre." - "La fuerza del poema reside en la dualidad del ADN ancestral: el mismo origen genético que nos inclina a la danza, la siembra y el tacto sin posesión (el primer tambor), también porta la capacidad de agresión sistemática contra el otro (el segundo tambor); el hueso afilado es, entonces, la metáfora de la agresión que se disfraza de orden, de la violencia que se auto-perdona como higiene social; en resumen: el hueso afilado es un arma, pero sobre todo es el instrumento de la exclusión fundacional, la parte de nuestra herencia que siempre estuvo dispuesta a sacrificar al diferente en nombre de la pureza; ¿Se entiende?"