
Construí un castillo entre las llamas, con las piedras que dejó el dolor, cada muro guarda mis heridas, cada torre esconde el corazón. No había puertas para quien quisiera entrar sin conocer mi soledad, hice un trono con mis noches rotas y aprendí en silencio a respirar. [Pre-coro] Mientras afuera ardía el mundo, yo levantaba un lugar para mí, con cada lágrima hice un río, con cada miedo aprendí a resistir. [Coro] Construí un castillo en mi propio infierno, para esconderme del frío eterno, coronas de espinas, ventanas sin sol, y un gran salón para mi soledad. Construí un castillo donde nadie entraba, donde mi tristeza nunca preguntaba, y aunque las llamas me querían vencer, entre sus cenizas volví a renacer. [Verso 2] En los pasillos viven mis recuerdos, como fantasmas que no saben partir, algunas noches hablan con mi nombre, otras se sientan a llorar junto a mí. Yo fui la reina de un reino vacío, sin más compañía que mi propia voz, pero en la oscuridad de aquellas ruinas encontré una fuerza que nadie me dio. [Puente] Tal vez mi castillo no era libertad, tal vez era miedo disfrazado de paz, pero fue mi refugio cuando nadie llegó, cuando pedí ayuda y el mundo calló. Ahora abro una ventana frente al amanecer, no para que entren todos, solo quien sepa querer. [Coro final] Construí un castillo en mi propio infierno, para proteger lo que quedaba dentro, coronas de espinas, paredes de dolor, pero entre las sombras sobrevivió mi amor. Construí un castillo con todo lo perdido, y aunque todavía me acompaña el vacío, ya no soy la mujer que se dejó caer, soy la reina que aprendió a renacer. [Final] En el lugar donde creí morir, levanté un refugio para sobrevivir. Y aunque mi infierno nunca desapareció, dentro de sus llamas mi castillo nació.

