
Un sol arcoíris mira en silencio, sobre Miraflores, guardando el tiempo. Su corona de colores va brillando, como un destino que sigue girando. Todo se calma bajo su luz, como si el mundo respirara mejor. Y en ese brillo tan sutil, se esconde algo que no se fue. Y yo lo siento en el aire… sin decirlo. Como una suerte que vuelve despacio, como un camino que aún sigue abierto entre los dos. Las calles guardan nuestra memoria, entre la brisa y la luz costera. Y aunque el tiempo siga su ruta, algo en mí todavía te espera. Todo se calma bajo su luz, como si el mundo supiera de ti. Y en ese color tan imposible, sé que aún piensas en mí. Y yo lo siento en el aire… sin decirlo. Como una suerte que vuelve despacio, como un latido que no terminó.

