
Cuando me muera [Lorca Rock]
[Intro: Una guitarra acústica con un sonido muy cálido y natural. Entra una flauta travesera haciendo una melodía dulce y celta. El ambiente es de atardecer en el campo] [Verso 1: Narrador. Miguel canta con una voz muy íntima, como si estuviera al lado del fuego] No me lloréis con lamentos de piedra, que el viaje es largo y quiero descansar. Dejad que el tiempo me cubra de hiedra, que yo en el viento volveré a cantar. No quiero muros, ni mármol, ni frío, solo el aroma de la libertad. Buscad mi rastro en el cauce del río, allí donde muere la oscuridad. [Verso 2: Entra el bajo y un ritmo de batería suave. La música se vuelve más luminosa] Si alguna noche la pena os alcanza, mirad al monte y buscad mi señal. He dejado una estela de danza en cada nota de este viejo metal. Que mi partida no sea el olvido, que sea un brindis por lo que vendrá. Guardad los besos que no nos hemos dado... ¡que en cada acorde mi voz vivirá! [Estribillo: El clímax de la canción. Toda la banda entra con una fuerza majestuosa. Miguel sube a sus notas más épicas y brillantes] [Etiqueta IA: Soaring Epic Folk Metal, Uplifting Chorus, Grand Orchestral Finish] ¡Cuando yo me muera! ¡Enterradme con mi guitarra bajo la arena! ¡Cuando yo me muera! ¡Entre los campos de naranjos y hierbabuena! ¡Cuando yo me muera! ¡Subid mi nombre a lo alto de una veleta! ¡Para que el aire me lleve... por el camino de cada poeta! [Puente: Solo de violín y gaita que sube de revoluciones. No es triste, es una celebración de la vida. Las guitarras eléctricas hacen un riff melódico y potente] [Verso 3: Final épico. La música se vuelve grandiosa, con coros detrás de Miguel] No me busquéis en el fondo de un pozo, buscadme arriba, donde nace el sol. Que mi entierro sea un baile gozoso, lleno de vida, de magia y de alcohol. Porque el juglar nunca deja el camino, solo se cambia de ropa al pasar. ¡Brindad conmigo por nuestro destino... que la música nunca va a terminar! [Repetición del Estribillo con máxima potencia] [Outro: La música desaparece de golpe. Queda solo la guitarra acústica del principio y el sonido de los pájaros en el campo. Miguel susurra la última frase con paz] Enterradme con mi guitarra... bajo la arena.

