
Tú soplas vida donde nadie ve, Tu voz me envuelve, y vuelvo a renacer. Espíritu Santo, mi fiel compañía, Llenas mi alma de paz cada día. Eres fuego que enciende mi corazón, Eres viento suave en mi habitación. No hay distancia que te pueda alejar, Tu presencia viene y me hace llorar. Tomas mi mente, la llenas de calma, Tu amor se derrama y sana mi alma. Me enseñas a orar cuando no sé hablar, Y en medio del silencio te puedo escuchar. Espíritu Santo, mi primer amor, Tú me abrazas sin decir adiós. Eres mi fuerza, mi respiración, Mi cielo en la tierra, mi consolación. Espíritu Santo, quédate aquí, No quiero un minuto lejos de Ti. En cada latido te puedo sentir, Eres mi vida, mi forma de vivir. Tú traes verdad, tú revelas luz, Eres el perfume que dejó Jesús. Guías mis pasos, hablas mi interior, Y llenas mi casa de tu resplandor. Cuando el mundo grita, tú me das razón, Traes discernimiento, fe y dirección. Donde hay cadenas, tú traes poder, Y haces que el alma vuelva a creer. Espíritu Santo, mi primer amor, Tú me abrazas sin decir adiós. Eres mi fuerza, mi respiración, Mi cielo en la tierra, mi consolación. Espíritu Santo, quédate aquí, No quiero un minuto lejos de Ti. En cada latido te puedo sentir, Eres mi vida, mi forma de vivir. Llena este templo, habita en mí, Tu paz me inunda, quiero fluir. Enséñame a amar como amas Tú, A mirar al mundo desde tu luz. No quiero fama, solo tu voz, Tu fuego ardiendo dentro de los dos. Eres mi todo, mi inspiración, El dulce amor de mi corazón. Sopla de nuevo, ven y quédate, Que mi corazón te quiere tener. Espíritu Santo, mi fiel amor, Mi eterno refugio, mi respiración.

