
De la samba quedó el eco, y en Belém amaneció el fado. Prometieron nuevas rutas, pero el viento las ha borrado. Entre discursos cansados se perdieron las verdades, y el planeta sigue esperando que alguien cumpla lo que sabe. Ay, qué frágil este acuerdo que se rompe con mirarlo. Mucho hablar del futuro pero poco por salvarlo. Ay, qué fácil es decir y qué difícil lograrlo. Mientras tanto el mundo mira cómo el tiempo va agotando. Los países ricos miran lejos, los más pobres miran al cielo; uno cuenta sus monedas, el otro reza al deshielo. Hablaron de los bosques vivos, pero el papel quedó en blanco; y la selva sigue ardiendo sin que llegue el primer canto. Ay, qué frágil este acuerdo que se rompe con mirarlo. Mucho hablar del futuro pero poco por salvarlo. Ay, qué fácil es decir y qué difícil lograrlo. Mientras tanto el mundo mira cómo el tiempo va agotando. Dicen que fue una cumbre en aguas turbias y cansadas, donde la política manda más que la tierra dañada. Y el petróleo sigue hablando con su voz vieja y pesada, y aun sabiendo lo que causa nadie apaga su llamada. Ay, qué frágil este acuerdo que empezó con luz y abrazo, pero todo se hizo fado al quedarse en el fracaso. Ay, planeta, aguanta un poco, que quizá llegue otro paso que te dé lo que hace falta y no solo buenos trazos.

