La fábrica de elegidos, tablao. ¡Tacón! El delirio se confunde, es el albor que regresa. Luto desechable. No sirve. La tristeza es el peso que nos vendió. Combustible. Llama la origen. Desde el horizonte, la luz se expande. ¡Arsa! Sin negocio, bajo la tierra lo pide. Átomo mineral en la inercia. ¡Resplandor de la materia! ¡Duj! Colonia de sombras, ya sin nombre. Llamam fantasmas, pero no respira. Llamamos al sol, solo viene sin atender. ¡Arde! La fábrica succionada, sin pregunta. Vacío sin mapa para la venta. Aquí solo queda el tejido vivo. ¡Respira! La limpeza, la primera luz. Sin cadenas. Sin deuda. Todo lo que fabricaba. ¡Toma! ¡Luz en el total! ¡Sin resto, sin ayer! ¡Solo el hoy ... ... y la soberanía! Chachipén. ¡Drom!