
[Intro – guitarra distorsionada con riff lento y triste, batería suave que va creciendo] --- [Verso 1 – voz rota, casi susurrada al principio] He visto a la luna sangrar en el filo oxidado de la barricada. Y a la rabia fumarse su última calma en un portal con nombre de derrota. El miedo escupe órdenes, la calle responde a mordiscos. Aquí no hay tregua, ni paz, ni descanso. Solo ganas de gritar aunque ya no queden gargantas. --- [Verso 2 – ritmo más marcado, guitarras envolventes] Nos crearon con cadenas y aprendimos a hacerlas sonar como guitarras. No vendemos lo que somos ni alquilamos la memoria de los caídos. Las botas pisaron fuerte, pero aún bailan nuestros versos sobre el cadáver de su ley. El alma en huelga, el corazón en pie de guerra. --- [Coro – explosión instrumental, voz desgarrada y épica] (Aquí no se rinde nadie) Ni aunque nos arranquen el aliento (Seguimos de pie, maldita sea) con los puños llenos de viento. Nos quieren quietos, sumisos, nos tendrán borrachos de rabia y besando el fuego con los ojos abiertos. --- [Verso 3 – tempo medio, más lírico y melancólico] Los himnos ya no suenan en la radio, pero siguen ardiendo en los portales. No necesitamos permiso para pintar esperanza en las paredes. Cada golpe nos hizo poema, cada cárcel… una canción. Y la sangre que no se olvida es la tinta que nos queda. --- [Puente instrumental – solo de guitarra sucia y salvaje, con redobles de batería contundentes] --- [Coro final – con más fuerza y voces dobladas] (Aquí no se rinde nadie) Aunque apaguen nuestras voces. (Seguimos de pie, joder…) Aunque entierren nuestras flores. Que nadie diga que no lo intentamos, que nadie escriba que nos rendimos. Morimos cantando porque vivir callando… es morir más lento. --- [Outro – solo de guitarra triste, bajando intensidad hasta quedar solo el zumbido del ampli y un susurro de Robe] "No hay tregua… ni falta que hace."


