
[Intro — Requinto sentimental y guitarras sierreñas] ¡Y puro Santos Viera, viejo! Aunque brille la cadena, no todo lo que brilla es oro… Y aunque me miren sonriendo, no saben lo que cargo. [Verso 1] Traigo la troca del año, pero recuerdos viejos, varios que dicen quererme, pocos son verdaderos. La vida me dio lecciones que no vienen en libros, por eso cuento mis pasos y no confío en cualquiera, amigo. Me vieron abajo y nunca preguntaron, ahora que ando arriba, solitos llegaron. No olvido las noches contando monedas, ni aquellos consejos detrás de las rejas. [Pre-Coro] Y aunque la música suene, hay cosas que no se olvidan, los que estuvieron conmigo se ganaron mi confianza en la vida. [Coro] Traigo lujo de mentiras, corazón de piedra, una sonrisa en la cara y el alma que no se entrega. Brindo por los que se fueron, por los que siguen aquí, por las veces que caí y me levanté por mí. Que suenen las guitarras, que amanezca otra vez, lo que ayer me dolía hoy me hizo más fuerte. Mucho brillo por afuera, cicatrices por dentro, Santos Viera sigue firme, aunque le pese el recuerdo. [Interludio — Requinto melódico] ¡Así suena, compa! Que se escuche hasta la madrugada… [Verso 2] No me impresiona el dinero ni la ropa elegante, conozco gente sin nada con un corazón gigante. También vi manos tendidas convertirse en traiciones, por eso ahora son contadas las personas y razones. Mi jefita me enseñó que hay que cuidar el apellido, que un hombre vale por sus actos, no por lo que haya conseguido. Y si mañana me toca comenzar desde cero, con la frente siempre en alto, vuelvo y lo intento de nuevo. [Pre-Coro] Porque nada es para siempre, ni la fama ni el dinero, pero el respeto que uno gana vale más que el mundo entero. [Coro] Traigo lujo de mentiras, corazón de piedra, una sonrisa en la cara y el alma que no se entrega. Brindo por los que se fueron, por los que siguen aquí, por las veces que caí y me levanté por mí. Que suenen las guitarras, que amanezca otra vez, lo que ayer me dolía hoy me hizo más fuerte. Mucho brillo por afuera, cicatrices por dentro, Santos Viera sigue firme, aunque le pese el recuerdo. [Puente — Voz más íntima, guitarras suaves] Y si preguntan por mí, diles que sigo en la lucha, que aprendí a vivir sin todos y a escuchar menos promesas que excusas. No todo el que te abraza te desea lo mejor, a veces la peor herida te la causa alguien que llamó hermano. [Verso 3 — Más intensidad] Ahora la noche es testigo de todo lo que he pensado, de los mensajes que escribo y que nunca he enviado. Hay nombres que ya no digo, lugares que ya no piso, y sueños que siguen vivos aunque cambió mi destino. No presumo ser perfecto, tengo errores en la cuenta, pero jamás vendo mi alma por una falsa apariencia. Que se quede lo que es real, que se vaya lo fingido, porque después de tantas vueltas sé quién camina conmigo. [Coro Final — Guitarras completas y armonías] Traigo lujo de mentiras, corazón de piedra, una sonrisa en la cara y el alma que no se entrega. Brindo por los que se fueron, por los que siguen aquí, por las veces que caí y me levanté por mí. Que suenen las guitarras, que amanezca otra vez, lo que ayer me dolía hoy me hizo más fuerte. Mucho brillo por afuera, cicatrices por dentro, Santos Viera sigue firme, y todavía tiene sueños. [Outro — Requinto triste] Puro Santos Viera… Las apariencias engañan, viejo. El dinero va y viene… Pero lo vivido nunca se borra.

