
Ay, mi amor… el primero de enero… el año nuevo huele a libertad y ron… Nací en la isla caliente, piel morena como café, Ojos negros como la noche, curvas que el mar dibujó. Me tuvieron atada tanto tiempo, cadenas de plata y dólar, Pero llegó la madrugada y rompí el candado. Ahora bailo descalza en la Malecón, Viento salado me besa donde él no llegó. Siente el calor que sube, no es sólo el sol, Es mi sangre revolucionaria que hierve en la piel. Cuba libre… mi cuerpo libre, Ron en las venas, cola dulce en los labios. Limón que pica justo ahí donde late fuerte, Bailo mi libertad, nadie me para ya. Cuba libre… sabor prohibido que ahora es mío, Brindemos al año nuevo, brindemos al deseo. El viejo sombrero yanqui cayó al suelo, Lo pisoteé con mis caderas, sin mirar atrás. La bandera ondea ahora sobre mis hombros desnudos, Colores que acarician donde antes dolía. En cada esquina suena un tumbao nuevo, Y mi risa es la trompeta que anuncia el amanecer. Siente el son en mi cintura, Cada golpe de conga es un latido que se escapa. No hay más cadenas, sólo el ritmo que me abraza, Y el ron que me calienta por dentro… lentamente. Cuba libre… mi cuerpo libre, Ron en las venas, cola dulce en los labios. Limón que pica justo ahí donde late fuerte, Bailo mi libertad, nadie me para ya. Cuba libre… ay, qué rico sabe la victoria, En 1959 empezó mi noche más larga… ¡Y sigue! Brindemos, mi amor… Por el primero de enero… Por mi isla… por mi piel… Cuba… libre.

