
En un papel escrito “compra pan”, y un “perdona”, sin decir nada más. La nota suspira, bestia sin hogar, mostrando su propia cruz, sin llorar. La miro colgada en la fría puerta, ave detenida que más tarde caerá. Con cada letra que dejaste muerta hay un estruendo que no quiero escuchar. La casa envuelta en polvo de ausencia, tiza deshecha que quiere doler. Tus frases rotas igual que estrellas que agotadas ya no saben arder. Y aunque del mundo se oculte tu puerto, en la nevera se guarda el rito infiel. Cada imán trémulo conoce tu aliento, perdida la guerra que no ha de volver. Y yo leo tus notas como quien intenta salvar lo poco que queda después de nuestro mal amar Post-its heridos sobre la nevera, islas desiertas buscando qué ser. Y dejo mi letra en la puerta abierta, por si su majestad decide volver. Hoy dejaste un “vuelvo tarde” sin pulso, un soplo cansado queriendo vivir. La tinta, temblando, me jura en lo oscuro que hay ausencias hechas pa´ doler así. La cocina arde sin fuego ni llama, y en los azulejos se refleja mi tez. Un templo de gestos que nadie reclama, de rezos quebrados que no me dan fe. La luz se desploma igual que lágrimas, cayendo en la mesa sin obedecer. Tu letra escrita parece una lámpara que busca en mi pecho permiso pa’ arder. Y aunque mi espíritu intente fingir , ya sabe tu nombre y empieza a morir. Si un día tu trazo no vuelve a mi ruta, ¿quién guarda este hecho de ser sinvivir? Y yo leo tus notas como quien intenta salvar lo poco que queda después de nuestro mal amar Post-its heridos sobre la nevera, islas desiertas buscando qué ser. Y dejo mi letra en la puerta abierta, por si su majestad decide volver. Si un día escribo “me voy mañana”, no será cansancio, solo renunciar. Guardaré tus trazos en luz temprana, pa’ ver si la aurora los vuelve a iluminar. Y yo leo tus notas como quien intenta salvar lo poco que queda después de nuestro mal amar Post-its heridos sobre la nevera, islas desiertas buscando qué ser. Y aunque un día la puerta se canse y el imán se rinda dejándote huir, seguiré guardando tu letra frágil pa’ comprender lo que nunca asumí.

