
ROMPO cadenas GENERACIONAL
ROMPO PATRONES GENERACIONALES [Intro — voz femenina susurrada, cello profundo, violín eléctrico ascendente] Nací en un nido de serpientes, monstruos, alimañas ponzoñosas, venenosas, malignas y oscuras… ¡Pero no nací para ser como ellas! [Verso 1 — voz íntima, piano y violonchelo] Es difícil aceptar que tu sangre no siempre significa hogar, que hay raíces que te envenenan y ramas que no saben abrazar. Es triste aceptar que no cambiarán, que árbol que crece torcido difícilmente endereza su andar. Y aunque la mona se vista de seda, mona se queda… ¿quién lo dirá? Genio y figura hasta la sepultura, pero yo no heredé su condena, no vine a repetir su locura, ¡vine a romper esta cadena! [Pre-coro — percusión creciente, voz emotiva] Mi madre siempre me advertía: «No te acerques, te harán daño, no saben querer, no te aceptarán, sus abrazos esconden engaños». Y aun así me acerqué, porque los amaba, porque creí en sus palabras, porque mi corazón esperaba una familia que sí me abrazara. [Coro — explosión electropop, gospel y cello eléctrico] ¡ROMPO PATRONES GENERACIONALES! ¡ROMPO CADENAS, ROMPO MALES! Conmigo se acaba el veneno, ¡no heredo su odio, no cargo su infierno! ¡ROMPO PATRONES GENERACIONALES! ¡QUEBRANTO SILENCIOS, CIERRO CICATRICES! Soy la evolución, soy la sanación, ¡no soy la continuación de su destrucción! [Coros femeninos] ¡Se acabó, se acabó! ¡Conmigo el ciclo terminó! ¡Se acabó, se acabó! ¡Lo que me hirió no me definió! [Verso 2 — ritmo más marcado, actitud desafiante] Sus mentiras vestidas de verdades me hicieron caer una y otra vez, confundí sus máscaras con rostros, y sus promesas con querer. Pero hoy miro de frente la historia, ya no me ciega la necesidad, no todo el que comparte tu sangre merece en tu vida un lugar. Me alegra saber que soy diferente, que la vida me alejó de aquel lugar, no porque me crea perfecto, ¡sino porque aprendí a no imitar! No quiero sus odios, sus guerras, sus traiciones como tradición, no quiero pasarle a otros lo que un día rompió mi corazón. [Pre-coro — violín ascendente, voz poderosa] Soy la voz de quienes callaron, soy el límite que no se atrevieron a poner, soy el abrazo que faltó tantas veces, soy quien decide qué vuelve a nacer. No tengo que salvar a toda mi sangre, ni convencerlos de mi verdad. ¡Puedo amar, puedo soltar, puedo irme y no mirar atrás! [Coro — más grande, armonías gospel] ¡ROMPO PATRONES GENERACIONALES! ¡ROMPO CADENAS, ROMPO MALES! Conmigo se acaba el veneno, ¡no heredo su odio, no cargo su infierno! ¡ROMPO PATRONES GENERACIONALES! ¡QUEBRANTO SILENCIOS, CIERRO CICATRICES! Soy la evolución, soy la sanación, ¡no soy la continuación de su destrucción! [Puente — cello solista, voz femenina melismática] Aaaah… yo no nací para odiar… Ooooh… no nací para obedecer… Aaaah… puedo sentir compasión sin permitirte volverme a romper. [Melisma — crescendo vocal] ¡Me li-be-ro-o-o! ¡Me li-be-ro-o-o! De lo que fui, de lo que dolió, de las cadenas que el tiempo heredó. ¡Conmigo se acaba! ¡Conmigo termina! ¡No habrá otra herida que lleve mi nombre como disciplina! [Break — silencio breve, voz hablada firme] Podré contestarte el teléfono, podré sentir lástima por ti, pero si ya no escuchas mi ternura, es porque algo se rompió dentro de mí. Tú lo buscaste… Y hoy te dejo ir. Te suelto. Me libero. Adiós. [Coro final — orquesta, electropop, gospel y percusión épica] ¡ROMPO PATRONES GENERACIONALES! ¡QUE SE LEVANTEN NUEVAS REALIDADES! Conmigo se acaba el veneno, ¡mi corazón no será su terreno! ¡ROMPO PATRONES GENERACIONALES! ¡QUE NAZCAN HISTORIAS DIFERENTES! Soy la evolución, soy la sanación, ¡YO DECIDO QUÉ DEJO A LAS SIGUIENTES GENERACIONES! [Coros repetidos — celebración ascendente] ¡Se acabó, se acabó! ¡Conmigo el ciclo terminó! ¡Se acabó, se acabó! ¡Mi futuro ya no les perteneció! [Outro — cello y voz desnuda, último acorde sostenido] Nací entre heridas… pero no seré la herida. Conocí el veneno… pero no será mi vida. No soy su odio. No soy su traición. Soy quien rompe el ciclo. ¡Y CONMIGO… SE ACABÓ!

