
En la noche callada dejo mi voz, una lágrima brilla sobre el corazón. No es tristeza lo que quiero dar, es un suspiro que nunca se va. No es el final, solo un paso hacia la eternidad. Los miro desde el cielo azul, volveré, lo juro con mi luz. Guarden mi risa en su corazón, como semillas de eterna canción. El dolor pasará como el viento, queda el amor en cada momento. No es el final, solo un río que al mar quiere llegar. Sus olas me traerán a ti, espera el día en que vuelva aquí. Si lloras, deja que tu fe sea la luz que nunca se apaga. Yo camino donde tú no ves, pero mi alma siempre te abraza. No es el final, soy un canto que en tus sueños va. Escucha en cada amanecer, mi promesa de volverte a ver. No es el final, mi lágrima florecerá en paz. Cuando cierres tus ojos sentirás, que siempre a tu lado estaré ya.

