
El Señor es mi pastor, nada me faltará, Camino en Su palabra, y todo prosperará. Bendito el varón que confía en Jehová, Como árbol junto al río siempre verde estará. No teme cuando venga el calor o la sequía, Sus hojas no caen, su fe es su guía. Medito en Su ley de noche y de día, Y en todo lo que hago, Su bendición me guía. No me aparto ni a diestra ni a siniestra jamás, Su palabra me sostiene y me da la paz. Prosperaré, en Su Palabra andaré, Porque el cielo y la tierra pasarán, pero Él no fallará. Prosperaré, lo que toque florecerá, No por fuerza ni poder, por Su Espíritu será. Obedezco Su voz y Su pacto guardo fiel, Sus promesas se cumplen, Su palabra es miel. Cabeza y no cola, arriba estaré, Porque Jehová está conmigo, nunca caeré. Él me da poder para hacer el bien, No por codicia, sino por Su querer. Busco primero Su reino y Su verdad, Y todo lo demás me será añadidá. Prosperaré, en Su Palabra andaré, Porque el cielo y la tierra pasarán, pero Él no fallará. Prosperaré, lo que toque florecerá, No por fuerza ni poder, por Su Espíritu será. Yo sé quién soy, hijo del Gran Rey, No mendigo pan, Él suple mi fe. Todo lo que tengo viene de Su mano, Bendecido, próspero, nunca en vano. El Señor es mi pastor, nada me faltará, Camino con Su favor, Su luz me guiará. Prosperaré… prosperaré, Porque Su Palabra vive y nunca dejaré.

