Cuando tu alma toca la mía, se hace lento el pensamiento; tu respiración me envuelve como un tibio juramento. Y en la calma de tu pecho descubro mi verdadero centro, donde la vida se aquieta y el mundo cabe en un momento. II Son tantos años contigo, amor, y aún me tiembla la voz cuando tu piel busca la mía sin preguntarme quién soy. Es que en tu forma de amarme no hay principio ni hay final; solo un milagro que vuelve cada noche a despegar. Coro Porque tú y yo… somos la forma perfecta que el tiempo no ha dividido, la caricia que regresa al rincón más escondido. Ay, amor… cuando a mi pecho te acunas, todo cobra su sentido, y en tu abrazo descubro mi lugar más compartido. III A tu lado soy completo, como el río con la orilla; somos dos que se acomodan sin pensarlo, vida mía. Y aunque el viento cambie rutas o la luna tarde en venir, si me nombras en silencio vuelve a florecer en mí. Puente Y es que hay cosas en tu beso que no puedo describir: me devuelven lo que fui, y me empujan a vivir. Coro (final) Porque tú y yo… somos la forma exacta que el destino ha construido, dos latidos que se buscan como si no hubiera olvido. Ay, amor… si estos años a tu lado son un sueño compartido, que la vida nos encuentre así de juntos… así de unidos.