
[Estilo: Corrido norteño clásico, no tumbado. Acordeón alegre, bajo sexto y tololoche de casa grande. Pareados cantables, aire de plaza y de apellido.] [Verso 1] Nací entre mármol, escudo y candado, donde el apellido se cuida sagrado. Me peinaron de plata antes del ocaso, y me dijeron: "hija, el nombre va al paso." Llegué al castillo con la frente elevada, capa verde, mirada fría y cerrada. Vi al niño del rayo, la marca en la frente, y dije que lo odiaba… pa' no hablar de frente. [Verso 2] En el tren le negué la mano extendida, le cobré el linaje, le medí la vida. Pero cada insulto me salía temblando, como quien guarda un secreto llorando. Si Hermione le hablaba, yo afilaba el acero, no por la sangre: por celos, primero. El pueblo, burlón, me clavó un apodo, me dicen Malfoid. Dracina es mi modo. [Coro] Soy Dracina Malfoy, la de casa antigua, la que no se arrodilla ni vende su estirpe. Me pueden decir Malfoid por los pasillos, el apellido no se vende ni se pide. Si el corazón se me fue con el marcado, que lo sepa la plaza y lo sepa mi padre: no perdí el honor por querer a un contrario, lo perdí el día que dejé de nombrarlo. [Verso 3] En el baile de Yule perdió una apuesta, y me pidió el brazo como quien se entrega. "¿Una Malfoy, media sangre?" —se oyó en la sala. Antes de que huyera, le dije: "queda, y calla." Bajé la escalera con vestido negro, él de verde, formal, sin saco de pueblo. McGonagall nos vio y se le cansó el siglo. Le apreté la manga… y después la solté en sigilo. Le hablé al oído, que nadie nos oyera: "Si cuentas la apuesta, no verás la aurora. Para media sangre, Potter, das la cuenta. Creo que en mi casa tu sitio se asienta." [Verso 4] Al otro día el Profeta traía el retrato: "Cho queda afuera. Dracina entra al trato." La mesa verde se rio de mi nombre, y grité, colorada: "¡que lo oiga mi madre, hombre!" En clase de miedo abrieron el ropero. No salió mi padre, ni el juicio, ni el fuero. Salió Potter sin vida, la túnica rota, y entendí, de rodillas, la herida que brota. [Verso 5] En el baño de azulejo me halló llorando, tinta negra en la cara, el espejo temblando. "He hecho todo por el honor de mi sangre, y aun así me exigen lo que no se nombre." Le lancé los hechizos que el miedo me daba, no de mortífaga: de hija acorralada. Cuando ya no me quedó más que la mano, dije: "Ayúdame." Y él contestó: "Lo hago." [Verso 6] Años después me llevó a la casa chica, puerta baja, escalera, recámara mínima. "Eso no es aposento", le dije temblando. "Potter, yo quiero hablar con quien te tuvo encerrado." No le pedí trono, ni anillo, ni escudo. Le pedí que el mundo no le cierre el nudo. Si el linaje es lo que uno defiende en la guerra, el mío también se defiende en la tierra. [Coro Final] Soy Dracina Malfoy, señorita de apellido, la que bailó con el rayo y no agachó el oído. Que escriban en el Profeta lo que quieran contar: yo firmé con mi nombre, y el nombre ha de quedar. No nací pa' ser sombra de un señor tenebroso, ni flor de vitrina pa' un pacto mugroso. Si el alma tiembla, el apellido responde: una Malfoy elige… y sostiene por donde. [Outro – hablado, voz firme, como quien cierra la puerta de la mansión] "No me digas Malfoid. Dime Dracina. El apellido no se negocia. El corazón… ese ya eligió."


